Es cierto que el alzhéimer, al igual que ocurre con el párkinson, es una enfermedad cuya actuación ante ella, de momento, solo puede ir orientada a hacer la vida del anciano lo menos dura posible a medida que su estado de salud se ve deteriorado. Al igual que actualmente no se conoce cura posible para estas enfermedades, tampoco existe forma de evitar su ataque. Ahora bien, ¿se puede prevenir el alzhéimer? De acuerdo con los últimos datos, la respuesta podría ser afirmativa.

Un estudio realizado por la Universidad de California, en San Francisco, revela que existen factores clave al alcance de nuestra mano que podemos incluir o rechazar en nuestros hábitos y estilo de vida para reducir el riesgo de alzhéimer, una enfermedad que, recordemos, afecta actualmente a un amplio porcentaje de la población mundial.

Uno de estos hábitos tiene que ver con nuestro descanso. En concreto, un estudio sugiere que dormir mal o poco podría incrementar el riesgo de desarrollar alzhéimer. Otros factores asociados con un alto riesgo de padecer alzhéimer son la obesidad, la depresión, la presión alta o baja, la debilidad y unos altos niveles de homocisteína.

Otros factores modificables que pueden influir en el alzhéimer

Además de los mencionados anteriormente, el estudio de la Universidad de California incluye otros tantos factores de riesgo que también son potencialmente modificables. En concreto, la investigación revela que el estrechamiento de la arteria carótida, el bajo rendimiento académico, la fragilidad, el tabaquismo y la diabetes tipo 2 –estos dos últimos especialmente en la población asiática– también influyen en la mayor parte de los casos de alzhéimer

Tantos estos factores como los anteriores pueden tener una distinta influencia en el riesgo de padecer esta enfermedad, que sufre un alto porcentaje de ancianos mayores de 65 años, en diferentes momentos de la vida y dependiendo del origen étnico. Por ejemplo, un mayor o menor índice de masa corporal en la edad adulta y un bajo nivel académico están relacionados con un mayor riesgo, mientras que un alto índice de masa corporal, ejercitar el cerebro o el consumo de alcohol moderado disminuyen el riesgo de padecer esta enfermedad.

prevenir el alzheimer

Factores que ayudan a prevenir el alzhéimer

Dicho estudio muestra también que existen algunos elementos que pueden favorecer la prevención de esta enfermedad neurodegenerativa, como la presencia del estrógeno, el uso de fármacos para reducir el colesterol, los medicamentos para la hipertensión y los tratamientos antiinflamatorios. En cuanto a la nutrición, el ácido fólico, las vitaminas C y E y el café también influyen favorablemente en la prevención.

Según los investigadores que han participado en el estudio, si bien es cierto que este proporciona las posibles correlaciones entre estos factores y la enfermedad de Alzheimer, no prueba, de momento, que uno o más de ellos pueda causar o prevenir el otro.

Como expertos en el cuidado de mayores, desde mSoluciona Moncloa animamos y recomendamos a los familiares de ancianos con alzheimer que tengan en cuenta estos factores.

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