En nuestro país el alzhéimer afecta a 1,2 millones de personas, son más de 35 en todo el mundo, y además es la primera dolencia neurodegenerativa del planeta por delante del párkinson o las demencias, pero estos números, que son elevadísimos, no han conseguido que los investigadores consigan tratamientos eficaces, ni diagnósticos precoces, ni medicamentos que eviten la aparición de la enfermedad.

El director adjunto del Centro de Investigación Biomédica en Red para las Enfermedades Neurodegenerativas (Ciberned), Miguel Medina, explicó en una comparecencia pública que de momento, y con las herramientas que tiene la medicina en su mano, no hay manera de saber quién está en riesgo de padecer la dolencia. Esta circunstancia es la que explican los expertos para razonar el fracaso de los tratamientos ya que estos se usan demasiado tarde con la enfermedad en plena fase de desarrollo.

Por esta circunstancia en el III Congreso Internacional de Investigación e Innovación de Enfermedades Neurodegenerativas que se celebró en Málaga, la detección precoz ha sido uno de los aspectos clave.

Una de las primeras afirmaciones que se dio a conocer en el congreso es que ya existen unos análisis, experimentales, que son capaces de determinar la presencia de la enfermedad. Miden una cantidad anormal de proteínas tau-beta amilonide, que son las que se acumulan en el cerebro y causan el daño cerebral. Pero pese a que existen, estos estudios no son ni baratos ni sencillos, de hecho para conseguir la muestra hay que hacer una punción lumbar para conseguir un poco de líquido cefalorraquídeo.

Otro método de detección de la enfermedad de alzhéimer es a través de una imagen cerebral, pero el desarrollo está más atrasado. Lo que se quiere conseguir es detectar mediante resonancia o PET las variaciones del cerebro que se relacionan con la enfermedad, comno una disminución del volumen de algún área.

Como se ha dicho con anterioridad, el objetivo de una detección precoz es adelantarse todo lo posible a la enfermedad para aplicar las terapias necesarias. De momento predecirlo solo se puede hacer en un 1% de los casos y es cuando se trata de alzhéimer hereditario.

Un ejemplo de este tipo es el de una familia de Yarumal en Colombia donde más de 5.000 miembros presentan una mutación similar y se está probando a tratarles antes de que aparezca la enfermedad en sí.

En el congreso, además de la prevención, se ha hablado de tratamientos y vacunas, algo en lo que la ciencia tiene todo por hacer, ya todos los prototipos han sido fallidos y ni siquiera la causa de los fallos está clara. De momento en lo que se centran en en reducir las placas de proteína amiloide del cerebro, pero no se ha llegado a reducir el deterioro cognitivo.

En este congreso no solo se habló de alzhéimer, aunque cada vez se está descubriendo una mayor relación entre las distintas demencias. Un tema importante a la hora de estudiar que tipo de cuidados se dan a estos enfermos de dolencias degenerativas.